lunes, 10 de noviembre de 2014

¿Me acuerdas la primera vez que fuiste al teatro municipal
a ver Carmina Burana?
- me acuerdo perfect-
¿Y la primera vez que hiciste dedo? fue al sur o a la V region?
- las recuerdo ambas-
¿y la primera vez que deseaste que un avión se cayera?
- como si fuera ayer-
¿Y el primer dilema moral respecto a quitar la Vida o la eutanasia?
- lo recuerdo-
¿Y la primera vez que te dijeron que podias pasar a la sala de recuperaciones a ver a tu marido?
- claro que lo recuerdo, de oreja a oreja-
¿Qué hay de la vez que se quebraron los vidrios, con ventana incluida?
- ...también-
y entonces?
- no recuerdo que siguió entonces-




3 comentarios:

Miguel Buján dijo...

Las ventanas rotas a pedradas o venidas a menos por el paso de los años son como la memoria, que es exquisita. En mi pequeño apartamento tenemos una galería y cuatro ventanas, lo que supone todo un acto de fe en la luz; una proclama de lo más reivindicativa. También tenemos una chimenea adonde ver arder el fuego. Todo pareciera andar repleto de luz. Afuera la luz ya no es lo que era antes. España anda sumiéndose en una tristeza oscura donde las ventanas que aún no están rotas sobreviven de milagro.

Te aplaudo esta casa tuya, hermana.

Pau dijo...

Querido Miguel, lo tuyo es una tristeza cultural-histórica-geografica que me conmueve. Quizás es hora de que abandones tu idea de españa, no tu recuerdo lindo y atesorado, pero la política esta pudriendo el mundo. Quizás valga la pena tomar distancia.

Miguel Buján dijo...

Nunca tuve una idea de España. No fue nunca más allá de ciertos lugares de Galicia, la verdad. Fui anarquista muchos años, ahora ni eso. Ando medio escondiéndome en los zarzales y las zonas más húmedas y oscuras de los bosques. La inmundicia es un invento de la humanidad. Prefiero los árboles.