Caminar por Compañia y verme pasar en la micro desde San Pablo dando tumbos.
Devorándolo todo con los ojos, con los dientes enmarcados de mañanas
(y de las madrugadas que las precedieron).
Los dedos extraviados sobre la ventana, la oreja en la conversación de 2 asientos más adelante,
y la vista clavada en la muchacha guapa de la vereda
-esa podría ser yo...-
Me sonreí enternecida de historias de vuelta.
Devorándolo todo con los ojos, con los dientes enmarcados de mañanas
(y de las madrugadas que las precedieron).
Los dedos extraviados sobre la ventana, la oreja en la conversación de 2 asientos más adelante,
y la vista clavada en la muchacha guapa de la vereda
-esa podría ser yo...-
Me sonreí enternecida de historias de vuelta.
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