Lo inevitable es una enorme escultura
de brazos largos y piernas cortas.
Tiene la cabeza de un caballo
pero de un caballo guillotinado.
Destinada a sólo poder dar manotazos,
la escultura de lo inevitable
es en cierto modo, también, una representación de la derrota,
inmóvil en cada manotazo que no logra ir a parar a ningun sitio.
Nunca lejos de sí.
(pedazo de canción)
No hay comentarios:
Publicar un comentario