Me sentía mal del estómago, le pedí si me podía comprar un sobre de sal de fruta
(estaba en esos períodos en que se mendigaban invitaciones a comer, car rides, y también sobres de sal de fruta)
Esperó pacientamente los 10 números de la farmacia, y en el intertanto sacó generosamente un billete de mil pesos.
No escuché el dialogo, pero escuché claramente el ''qué! están locos, oye he comprado 4 sobres por 1000 pesos! mira que 400 pesos por un sobre, sinverguenzas... vámonos''
La panza me dolió un poco más,
Minutos más tarde ofrecía comprarme un bonito pantalón, uno de tela,
más formal. No como esos mis jeans, dijo. Costaban 50 mil pesos.
La panza me dolió un poco más.
Y es que de eso se trataba el poder y la sumisión.
(estaba en esos períodos en que se mendigaban invitaciones a comer, car rides, y también sobres de sal de fruta)
Esperó pacientamente los 10 números de la farmacia, y en el intertanto sacó generosamente un billete de mil pesos.
No escuché el dialogo, pero escuché claramente el ''qué! están locos, oye he comprado 4 sobres por 1000 pesos! mira que 400 pesos por un sobre, sinverguenzas... vámonos''
La panza me dolió un poco más,
Minutos más tarde ofrecía comprarme un bonito pantalón, uno de tela,
más formal. No como esos mis jeans, dijo. Costaban 50 mil pesos.
La panza me dolió un poco más.
Y es que de eso se trataba el poder y la sumisión.
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