lunes, 27 de octubre de 2014

El por qué o el cuando de un cierre

...porque en alguna hoja de mi tesis está escrito 
que la estrella explota porque tenía la determinación de hacerlo
de ahí en más, el resto 



Y es que la dignidad y el respeto hacían eco en mi definición humana
                                                  (y no eran un tema menor).
Proteger a la niña resonaba en mi completamente torpe desenvolver materno.
Sin embargo no se aparecía una razón, un sentir, en mis 4 ventanales surrealistas...
Hasta que un día llegó.
Todavía se escuchaba la provocación "buena suerte encontrándolo"
y recordé la furiosa ola interna que provocaste, fue el instante en que lo encontré sin encontrarlo aún, la decisión ya no fue ola, fue océano.
Finalmente llegó.
Lo tomé y lo primero que hice fue olerlo. 
No lo hice mio, nos hicimos nuestros, él y yo.
Nos vimos, nos reconocimos
Y entonces el desafío aceptado ya no era destinado a taparte la boca
(alguna vez lo fue?)
sino un placer íntimo de reencontrarme con lo que ya había nacido invencible
(e independiente)
Nos vimos, nos reconocimos...
y desapareciste de la ecuación.





No sólo llegó el libro, llegó la convicción surrealista, creativa y creadora,
pletórica y expansiva.
Me llevo el sol conmigo, a la página y al metro
al avión y a la montaña,
a la cama y al café de enfrente,
al lugar ese donde voy cuando cierro los ojos,
esa poesía solar, es sólo mía.






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