martes, 14 de octubre de 2014

Me paro por 2 segundos de vuestro lado, el lado de los extraordinarios
y miro a la gente vulgar, con sus vidas vulgares, trabajos vulgares, en horarios vulgares, con sus familias vulgares
Luego los miro a ustedes, extraordinarios todos, con la esposa esperándolos en casa con una (o más) guagua en brazos, la comida lista, la taza del baño limpia, las compras del super hechas, las cenas familiares de navidad agendadas para los próximos 5 años, y las varias millas acumuladas en la aerolinea local... Ybueno, nada, doy un paso al frente y los aplaudo ¡chita que extraordinarios que son!

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