domingo, 9 de noviembre de 2014

A la pasada; conversación que ya había empezado

- Nunca más vas a ser un bebé! -
- por qué no? -
- porque ya fuiste un bebé, ahora eres niño -

Se intuía de algun modo que resultaba doloroso para el pequeño...
Espera a que seas un hombre, pensé

sábado, 8 de noviembre de 2014

una que otra noche

una copa de más
una polilla
la almohada
el teléfono
una pelicula
la terraza
un bar
un guiño
la calle
la esquina del bar de rené
                                        y de vuelta a la salida


jueves, 6 de noviembre de 2014



los televisores antiguos botados en la calle me producen cierta fascinación.
Anteayer había otro en Catedral, hace unos años encontré el primero en Santa Isabel (con Raulí)
y cada tanto se me aparecen como monedas de 500.
Todo respecto a ellos me resulta estéticamente sabroso,
el que alguien se haya liberado (temporalmente) de la tele,
el deterioro del viejo aparato tan 3D de forma y tan analogo de corazón
(un brutal contraste a las aspiraciones 2D de los aparatos digitales de hoy).
La calle, tierra de borrachos, drogadictos melancolicos y estudiantes ,
tierra de muebles y electrodomésticos abandonados,
la calle y el televisor gordito, la cajita obsoleta tirada
tan fuera de sitio y no.
aaah y de noche! la noche siempre aparando gatos negros
sin importar de qué especie...
y yo justo sin cámara, sólo con un pañuelo pa'la cueca
y sobria pa'más remate



(el peligroso celular como detonante)

Busco en la lista de contactos del teléfono
y aparece ¨Sra Nancy HogarTata¨
y con ella 100 rostros, olores, sonidos y noches irreproducibles





(me impresiona como de esa experiencia nuestra, 
sea el olfato el que siempre aflora;
adolorido de la vista
e impactado de sí)

miércoles, 5 de noviembre de 2014

¿y qué?

la música en el espacio tampoco lleva sonido...

                                                                                             (muy lejos)

.






se reconnaître

Caminar por Compañia y verme pasar en la micro desde San Pablo dando tumbos.
Devorándolo todo con los ojos, con los dientes enmarcados de mañanas
(y de las madrugadas que las precedieron).
Los dedos extraviados sobre la ventana, la oreja en la conversación de 2 asientos más adelante,
y la vista clavada en la muchacha guapa de la vereda
-esa podría ser yo...-
Me sonreí enternecida de historias de vuelta.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Y es que a veces ocurre que un rio
está hecho de otra agua