Alguna vez R me comentó que era una experiencia sensorial alucinante escuchar las campanas de la iglesia a diario desde su depa.
Hoy escucho las campanadas que anuncian el mediodía, a diario
Atraviesan un bosque de zorzales, gorriones, palomas y loros
y sí, todo está suspendido en el tiempo
en un reloj surrealista, aguardando al próximo avión.
Hoy escucho las campanadas que anuncian el mediodía, a diario
Atraviesan un bosque de zorzales, gorriones, palomas y loros
y sí, todo está suspendido en el tiempo
en un reloj surrealista, aguardando al próximo avión.
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