sábado, 14 de febrero de 2015

unas amigas dijeron que darían la vida por mantener ese estado acompañado de ese sentir bacan por siempre

lo pensé ah

y no

daría la vida, en agradecimiento por la breve aparición (de este lucero),
porque lo vi y bien podría no haberlo vivido nunca
no haberme enterado jamás.
Sobre estados permanentes o impermanentes no sé,
pero la sensación es, y es ''apellable'' siempre




No debía temer, empezar a olvidar su rostro,
que en este momento podría mapear en detalle.
Debía amar como se ama a la estrella fugaz
primeramente porque no es estrella
y porque su rostro dura menos lo demoras
en darte cuenta de su presencia,
sin embargo lo que sentiste durante el avistamiento,
eso indescriptible, está encerrado en algun sitio
latiendo, navegandote.
no debiera temer dormir, y que con el paso de la noche
de un dia
de dos
de tres
olvide tu rostro,
no debiera

2 comentarios:

Vian dijo...

Quién sabe qué es lo que se da, cuando se da la vida...

Pau dijo...

yo creo que se dice querer darla cuando se quiere retener en las manos lo inabarcable, otra vida por ejemplo. En particular estas chicas querrían cambiar sus vidas comodísimas, soñadísimas pero carentes de pasión... bueno esa interpretación hice.

dar algo es difícil en estos tiempos, darse es practicamente imposible (con excepciones claro está)