miércoles, 1 de abril de 2020

Aqui era, en un insulso blog, donde empezaban y terminaban las viejas flamas de juventud.
Era en el tú a tú, del correo, de la carta, donde quedaban los cristalcitos de colores, todos rotos
Abri un viejo libro de poesía,
y en lugar de alguna vieja carta de amor
encontré un espejo